Luismi&Kira #PatasPorLaELA

Luismi_perro_canicross_ELA
Dejadme que os cuente la experiencia que hemos vivido Kira y yo este fin de semana y es que ha sido épica, tampoco tanto, pero yo lo he vivido así.

Después de años corriendo en canicross distancias de entre 2.5 y 8 km en lo que llaman modalidad sprint (y es que es así, en cada km, todo lo rápido que podemos) nos hemos aventurado a hacer una prueba del circuito estatal de media distancia, 22km el sábado y 22 km el domingo.
Yo ya he hecho por montaña distancias mayores, otras carreras de dos etapas y con Kira también entrenamientos bastante largos, pero suelta, esto era algo nuevo, no sabía cómo saldría, pero Kira ha estado por encima de lo esperado, y es que por encima del reto físico y articular que es una carrera así el canicross es un deporte muy mental, sobre todo para el perro, pero Kira, como ya os he dicho, estuvo muy por encima.


Comienza la primera carrera, y como no podía ser de otra manera, arranca como un cohete, como siempre y como todos, pero se produce un imprevisto, un perro se escapa, nos paramos todos y cuando está todo controlado volvemos a salir y todo sin perder la calma, pero también sin perder las ganas de correr a tope. Sin animar nada a seguir con ese ritmo, vamos cogiendo el adecuado para una carrera tan larga, intentamos seguir a Nerëa y a Alberto, pero demasiado para nosotros, al poco nos pasa el perro que se escapó en la salida, esta vez sí, tirando de su guía. A partir de ahí es cuando más viene el trabajo mental, continuar con nuestro ritmo, kilómetro a kilómetro y Kira súper centrada, no es que tire mucho, pero ahí va, conmigo, sin dudar, sin nervios, sin entretenimientos… Nos cruzamos con otros equipos de otras categorías, algunos descansando con los perros en la sombra, (nosotros también nos paramos un momento para que Kira se dé un chapuzón en el canal, y yo aprovecho a beber un poco)otros a buen ritmo, algún adelantamiento y Kira sigue, hasta que llegamos al punto donde se da la vuelta y al hacer los dos giros se motiva un poco más y aumentamos el ritmo, me llego a creer que podremos pillar al tercero, pero parece que él también va más rápido. Con muchas ganas nos acercamos a la meta y con poco que le digo a Kira, aprieta para hacer el último tramo a tirando a tope.

Después de estirar, soltar y jugar un poco, siempre los dos juntos, toca descansar, nos vamos al hotel y Kira come y a dormir, yo me ducho, masajito en las piernas y a cenar con toda la gente del circuito de media distancia, mi perrita se queda descansando en la habitación.

Segunda etapa: salimos a las 9:30 de la mañana, mismo circuito, todo más o menos igual, pero los perros se nota que no se centran de la misma manera, Sua desespera un poquito a Nerea que no quiere otra cosa que estar con Kira y decide que así mejor no seguir, Alberto que va para adelante y para atrás, hasta el último tercio de carrera no enfila, y así ya no puedo seguir con él, Nosotros parece que da igual lo que pase con los demás, tenemos nuestro ritmo. Al final terceros, pero lo mejor es que al entrar en meta, igual que el primer día, y otro Bañito en el canal, de verdad estoy convencido que Kira lo ha disfrutado tanto como yo, todo el rato conmigo, a recoger el trofeo, charlando con la gente y recibiendo caricias, si es que todo el mundo quiere a Kira.

Una gran experiencia, por la carrera, pero sobre todo por las horas haciendo deporte y viviéndolo todo junto a mi perrita, y con el plus de poner ‪#‎patasporlaela‬

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